Óscar Sánchez Setién defiende en el juicio que Txomin Letamendi murió por las torturas del franquismo

El abogado penalista bilbaíno representó a la familia del histórico militante del PNV en Donostia, en el primer juicio de jurisdicción voluntaria celebrado en Euskal Herria para certificar una muerte por torturas del franquismo. La resolución se conocerá más adelante.

Homenaje a Txomin Letamendi Murua en la Biblioteca Bidebarrieta de Bilbao, diciembre de 2025

Foto: Irekia, Gobierno Vasco (CC BY 3.0 ES).

El Palacio de Justicia de Donostia acogió el martes 27 de octubre el juicio por la muerte de Txomin Letamendi Murua, militante del PNV fallecido en 1950 tras sufrir torturas y cárcel durante el franquismo. La familia impulsa el proceso junto con el Observatorio Vasco de Derechos Humanos, GEBehatokia, y está representada por Óscar Sánchez Setién, abogado penalista con una larga trayectoria en la denuncia de torturas y malos tratos.

«Queremos que se reconozca que la muerte de Txomin Letamendi fue el resultado de las torturas que sufrió, y también cuestionar el sistema judicial que en el franquismo actuaba contra las personas», explicó Óscar Sánchez.

A la sesión acudieron también Agus Hernan, coordinador de GEBehatokia; representantes del PNV y de EH Bildu; la alcaldesa de Ondarroa, y Txomin Letamendi, hijo de la víctima.

Un juicio para establecer la verdad

El juicio se tramita por la vía de la jurisdicción voluntaria, un cauce que la Ley de Memoria Democrática de 2022 recuperó para estos casos. No persigue penalmente a nadie. Su finalidad es que un juez examine las pruebas y deje constancia judicial de los hechos: la detención, las torturas, la desasistencia en prisión y la muerte.

La familia no busca culpables, sino que un tribunal reconozca la verdad de lo que le pasó a Txomin Letamendi. Según GEBehatokia, es la primera vez que se celebra en Euskal Herria un juicio de este tipo en el marco de la ley de memoria.

Para su hijo, el proceso es una forma de dar a conocer a su padre. Durante la jornada recordó que el régimen no quería que muriera en prisión. Por eso lo entregó a su hermano cuando pesaba 37 kilos, y murió veinte días después.

Una figura histórica del nacionalismo vasco

Letamendi nació en Bilbao en 1901. Era músico de profesión y fue un militante histórico del PNV. Durante la guerra fue comandante de gudaris. Tras la caída de Bilbao se exilió en París, donde fue mano derecha del lehendakari Agirre en los Servicios de Información Vascos. Más tarde pasó por el exilio en Venezuela antes de regresar.

Le detuvieron en Donostia en 1946 y de nuevo en Barcelona en 1947, y en ambas ocasiones le torturaron durante los interrogatorios. Un Consejo de Guerra le condenó a cinco años de prisión. Su salud física y mental se derrumbó en la cárcel de Guadalajara, y murió en Madrid el 20 de diciembre de 1950, poco después de salir en libertad.

Su historia llegó al cine con Karmele, la película de Asier Altuna basada en la novela de Kirmen Uribe La hora de despertarnos juntos, que narra su relación con Karmele Urresti.

De la querella penal al reconocimiento judicial

En diciembre de 2024 la familia y GEBehatokia presentaron una querella por estos hechos. La admitió a trámite el Juzgado de Instrucción número 5 de Donostia, algo excepcional: de las 155 querellas por crímenes del franquismo presentadas en el Estado, solo siete han superado ese paso. La vía penal se cerró después, porque los policías que participaron en los interrogatorios habían fallecido. Fue entonces cuando se abrió la vía de la jurisdicción voluntaria. Según Hernan, es el primer caso de una víctima del franquismo que llega a juicio por este camino, y en la sesión se expuso la impunidad con la que el sistema franquista protegía a los torturadores.

El Gobierno Vasco, a través de Gogora, ya reconoció a Letamendi como víctima en octubre de 2025. En diciembre de ese año le rindieron homenaje el Ayuntamiento de Ondarroa, con su hijo presente, y el lehendakari Imanol Pradales en un acto en Bilbao. Hernan sostiene que la verdad judicial cerrará el camino de reconocimiento y reparación de Letamendi.

Tortura en Euskal Herria: miles de víctimas, ningún torturador

Sánchez y Hernan citaron el sistema judicial argentino como modelo para estos procesos. Argentina tiene leyes mucho más protectoras de las víctimas y ha condenado a cientos de torturadores y responsables de desapariciones. «En Euskal Herria ha habido 5.000 personas torturadas, pero no hay torturadores», subrayaron.

GEBehatokia anunció además que impulsará el reconocimiento judicial de una cuarentena de víctimas del 3 de marzo de 1976 en Gasteiz. Eso no excluye nuevas querellas: el Observatorio seguirá buscando los nombres de los torturadores para que sean condenados.

Más información sobre el juicio: Naiz y Orain.

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Redacción

Notas de prensa del despacho de Óscar Sánchez Setién, abogado penalista en Bilbao.

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